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TECNOLOGÍA CENTRÍFUGA SIN ACEITE

La tecnología de compresores centrífugos sin aceite aumenta la eficiencia energética, disminuye los costos de operación y ahora está comprobada en todo el mundo.

Los compresores sin aceite centrífugos Smardt usan cojinetes magnéticos y accionamiento de velocidad variable para suministrar un avance cuántico en las eficiencias IPLV comparados con los compresores centrífugos convencionales, de pistones, de espiral y de tornillo lubricados con aceite.

La tecnología Turbocor totalmente sin aceite logra las eficiencias más altas con cargas parciales de los enfriadores y sistemas de agua enfriada (incluyendo las aplicaciones enfriadas por agua, aire y por evaporación).

Los cojinetes magnéticos de propiedad exclusiva reemplazan a los cojinetes convencionales lubricados con aceite, lo que elimina las pérdidas por la fricción alta, el desgaste mecánico y los sistemas de manejo de aceite que necesitan alto mantenimiento para brindar ahorros de consumo de energía del enfriador de 35 por ciento y mayores comparados con los enfriadores convencionales, además de asegurar la fiabilidad a largo plazo.

La pieza móvil principal única de Turbocor (eje de rotor e impulsores) es levitada durante la rotación por un sistema de cojinetes magnéticos controlado digitalmente. Los sensores de posición de cada cojinete magnético proporcionan una retroalimentación de información al sistema de control de cojinetes en tiempo real, 120 veces durante cada revolución, lo que asegura que la rotación es centrada constantemente.


El funcionamiento a alta velocidad de frecuencia variable proporciona una eficiencia excepcional con cargas parciales, compactación y una capacidad extraordinaria de arranques suaves. Los alabes de entrada regulan la capacidad con cargas bajas y está integrado digitalmente al control de velocidad variable para optimizar la eficiencia energética y el rendimiento del compresor en todo el rango de condiciones de carga y temperatura.
El controlador digital a bordo del compresor maneja proactivamente el funcionamiento del compresor mientras que permite el control externo y
la habilitación en la Web del monitoreo de la información del rendimiento y
de la fiabilidad.

Los componentes electrónicos y electromecánicos son enfriados con refrigerante HFC-134a para asegurar la máxima eficiencia y el funcionamiento seguro.

Los niveles extremadamente reducidos de sonido y vibraciones eliminan la necesidad de la atenuación costosa.

Como demostró este estudio comparativo, regularmente se pierde más del 20% de la eficiencia de operación de un enfriador lubricado en sus primeros años, como resultado de los residuos de aceite en las superficies de transferencia de calor. No usar aceite significa no tener este problema.

El conocido estudio de ASHRAE (Sociedad Americana de Ingenieros en Calefacción, Refrigeración y Aire Acondicionado) (Proyecto de Investigación 751) concluye que los circuitos del enfriador lubricado típico muestran reducciones del 15 al 25% de la eficiencia de la transferencia del calor, a medida que el lubricante se acumula en las superficies de transferencia de calor se desnaturaliza y obstruye los procesos normales de transferencia termodinámica. Lógicamente, si no hay aceite en su enfriador no habrá contaminación de aceite a lo largo del tiempo, por lo que se conserva la eficiencia de diseño sin ningún esfuerzo.



Los enfriadores Smardt optimizan la eficiencia de la revolucionaria tecnología centrífuga sin aceite de Turbocor. Arriba, el compresor TT300 produce de 60 a 90 TR mientras que el TT400 produce 120 a 150 TR y el TT500 produce más de 200TR.




Los sistemas electrónicos avanzados significan que las fuerzas mecánicas se pueden manejar con tolerancias excepcionales, brindando una fiabilidad extremadamente alta. Esto no es una sorpresa, ya que la posición del eje se mide y se ajusta 120 veces durante cada revolución.